Las nuevas brujas de Chiloé (PARA CAMBIAR DE AIRE ESTA CRONICA PUBLICADA EN ARTES Y LETRAS DE EL MERCURIO EL 21 DE AGOSTO DE 2005
Las nuevas brujas de Chiloé
Pablo Ruiz Tagle
QuicavÃ, punto cúlmine de la mitologÃa chilota, un pueblito encantador e inicio del archipiélago de las Islas Chauques.
Foto:El Mercurio
En las Ãnsulas perdidas de los archipiélagos chilotes se vive otro Chile. Uno de caprichosa geografÃa y descomunales historias, que de la mano del fútbol femenino, bailes sabatinos y asados fraternales nos introduce en uno más de los inesperados caminos de nuestra modernidad.
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PABLO RUIZ TAGLE
En QuicavÃ, la mitologÃa chilota ha situado la famosa cueva de las brujas, un lugar que en los hechos no existe. Sin perjuicio de lo anterior, el pueblito de Quicavà es encantador porque tiene un aire especial. Su carácter puede relacionarse con su proximidad al fantástico archipiélago de las islas Chauques. Un conjunto de islas que se hacen grandes por sus historias de marinos, veleros, viudas, perros y otros personajes maravillosos. Es que toda clase de embarcaciones han buscado abrigo del mal tiempo en ellas desde mucho antes que exista Chile. Por eso no debe sorprendernos que Francisco Coloane diga que es el lugar ideal para exiliarse cuando la cosa esté mala en Chile y que afirme que allà está la Ciudad de los Césares.
Las islas mantienen su fama entre yates y otras embarcaciones que recalan en sus costas buscando los lugareños que los colman de centollas y otros mariscos. Y aunque son muchas, se sabe que la más conocida es Mechuque, por sus palafitos y su museo. Allà llegan las expediciones de gringos en kayak de Dalcahue y recorren también Añihue, que entre sus bellezas tiene innumerables entradas y recovecos marinos. Un poco más lejos está Tauculón con su nombre sonoro que parece sacado de la mitologÃa griega y que se alza como un mirador de todas las demás islas en una gran joroba. Tauculón está conectada con VoÃgue, algunas horas cada dÃa por una playa que se sumerge con las mareas, que en verdad es parte de CheñÃao. Y CheñÃao es quizá la isla más antigua, porque ya era visitada en 1700 y tiene un pueblo casi perfecto y un estero y una punta que parecen cartografÃa irreal. Más lejos está Tac, hermana en la sonoridad de su nombre con Tauculón, alimentada con energÃa eólica y con el trabajo de pescadores de merluza y que es visitada por ballenas de estación. Y al final de todas, la gran Butachauques, que, como cuenta Coloane, tiene forma de pulpo, y también un aeropuerto y varias historias de crueldad y fantasÃa.
Estas son las Chauques que no desaparecen nunca. Porque el archipiélago está también lleno de bancos de arena y rocas que según el favor del viento y las mareas aparecen y desaparecen en caprichosa alternancia. Y es en este lugar de historias y geografÃa descomunal que el verano recién pasado constatamos eventos de mucha significación.
Es que hace unos pocos meses se han inaugurado de manera revolucionaria en las Islas Chauques los torneos de fútbol femenino. Estos equipos se organizaron hace menos de un año. Su origen se remonta al momento que delegaciones no isleñas pidieron competir con personas de sexo femenino en medio de sus tradicionales torneos masculinos de fútbol. Asà las relaciones de amistad y vecindad sirvieron para agruparse. Las mujeres futbolistas se entrenan a diario con prácticas en cada tarde y que tienen un carácter familiar y riguroso. Y los hijos, los maridos y los amigos inicialmente explicaron a las jugadoras muchos de sus trucos. Pero ellas ni cortas ni perezosas se fueron haciendo hábiles en el dominio de la pelota, la práctica de los penales y ahora con orgullo lucen sus brillantes uniformes, como si hubiesen jugado desde siempre.
Todos los sábados, las hábiles jugadoras viajan en lancha de una isla a otra a participar en sus competencias. Y estos torneos semanales recuerdan las gestas de caballerÃa de la Edad Media. Todo comienza de modo estratégico, cuando cada equipo se instala frente a los demás al borde del campo. Luego de una breve práctica y de cambiar sus ropas entre muchas bromas, se definen los pares de la competencia y la forma de asignación de los premios. Con el inicio del partido, que es siempre un poco más lento de lo esperado, viene la emoción de las jugadas y a veces la reprobación entre gritos de apoyo. Siempre el tiempo del juego es breve porque los equipos son muy numerosos y todos quieren jugar. Para el caso que se produzcan empates, se resuelve el ganador por penales.
Asado y fútbol
Y es bonito ver cómo rejuvenecen las vecinas en el juego combinado de madres, hijas, amigas, jóvenes y no tanto, gordas, flacas, grandes y chicas. La forma colectiva que es propia del fútbol admite, como actividad bio-diversa, la expresión de los más diversos tipos de talento. Asà estos equipos manifiestan del modo más amplio lo humano femenino.
Usualmente al terminar el partido, como premio, el equipo ganador recibe un cordero que se mantiene amarrado un tanto inquieto en un lugar cercano. Después de los gritos y las fotos de recuerdo, los ganadores se llevan el premio en sus embarcaciones a su lugar de origen y lo dejan pastando unos dÃas en las canchas de fútbol donde realizan sus prácticas. La función bovina de cortar el pasto concluye de manera colectiva cuando se acuerda el momento ritual del asado. Y los asados que siguen al fútbol se combinan con una animada fiesta donde, cosa rara en Chile, pero frecuente en Chiloé, todos bailan y con mucha animación. Bailan incluso después de trabajar toda la semana y de jugar sus campeonatos y hasta altas horas de la madrugada en una mezcla de ritmos y canciones, donde predominan las maravillosas y nostálgicas rancheras. Los torneos de fútbol femenino se realizan de modo competitivo y sin violencia, con gran sentido del humor, con la participación de toda la familia y la integración de los afuerinos.
Por contraste, hay que decir que la violencia y el alcoholismo que están ausentes en los torneos de fútbol femenino desgraciadamente a veces empañan las competencias masculinas. Me tocó presenciar el torneo masculino con parte del mismo público que ahora se reunÃa el dÃa domingo y en la misma cancha, pero ya se podÃa apreciar la asistencia de más hombres solos. Asà las cosas, no se hicieron esperar los sonidos de la quebradura de huesos y de las faltas desproporcionadas entre equipos rivales. Incluso más, pude ver cómo se dejó inconsciente a una espectadora que presenciaba la práctica de los penales y cómo el autor del certero “puntete” no dio excusa alguna a su vÃctima. Los jugadores se trenzaron a golpes al final del partido y en medio de vapores etÃlicos le pegaron hasta al árbitro. Por suerte todo término con la llegada de los carabineros. Estas diferencias entre el fútbol femenino y el masculino se explican quizá porque en todas partes las mujeres como grupo son menos violentas. Pero no concluyamos con la simple apologÃa del efecto civilizador y pacÃfico que se atribuye a lo femenino, sino que es necesario también tener una mirada crÃtica de aquello que cambia y de lo que permanece en Chiloé.
Tradiciones y bromas
Porque la transformación de las salmoneras que los chilotes aprovechan, y que más aprovechan por cierto las salmoneras de los chilotes, no se percibe como propia. Las salmoneras han generado una mejorÃa económica, una disciplina laboral y una lógica de mercado que se incrusta como algo ajeno en la cultura chilota. Algo semejante puede decirse del puente del canal de Chacao, que podemos suponer traerá beneficios y que buena parte de los chilotes apoya, pero que no se percibe como proyecto propio. Por contraste, la nueva forma de emancipación que representa la práctica del fútbol femenino en Chiloé puede significar un cambio cultural mayor. En el caso del fútbol femenino, se trata de una actividad que se practica con total iniciativa y control por parte de los habitantes locales. Sin embargo, al terminar esta breve descripción de los cambios de la mujer chilota que pueden detectarse en la práctica del fútbol femenino, me atrevo a plantear una cierta nota de escepticismo. Es que los cambios culturales tampoco se producen para arrasar totalmente con el pasado.
Y podemos decir que al momento que se tiraban los penales al final del torneo, fuimos testigos de la fuerza de la tradición, por la conmoción que produjo la llamada de un teléfono celular. Se trataba del anuncio a varios parientes de la muerte de su madre. Los gritos y lamentos y las imprecaciones que pudimos escuchar fueron inolvidables. Y se oÃan también en medio de la noche y en los botes que regresaron a la isla vecina a toda velocidad a constatar la defunción y preparar el velorio. Pero más grande fue la sorpresa de todos los parientes y amigos al encontrar a la supuesta difunta viva, y más viva que nunca. Se trataba en verdad de una antigua venganza familiar que habÃa originado una broma de gusto macabro. Una llamada por celular anunciando una falsa muerte. Algo urdido en forma anónima para dañar a una familia y para hacerla pasar un momento amargo, en frente de todos sus vecinos, amigos y enemigos en la concurrida final del torneo de fútbol. Es que las brujas en Chiloé existen, porque de haberlas, todavÃa las hay.

linarense opinó:
August 26, 2005 @ 1:48 pm
Yo no se que tiene que ver esto con el curso, pero en fin. Con retratos como este me doy cuenta que el verdadero “Chile” es el que esta entre Petorca y Cabrero. Fuera de ahi, son otras nacionalidades, con otras culturas, otro folclor, otra identidad. Como Chiloe, por ejemplo. El curanto, la cultura navegante, los gorros de lana o la chicha de manzana no tienen nada que ver con los ponchos, la cueca, el horno de barro o el huaso,cosas que “distinguen” a Chile.
Pero insistimos en que somos UNA sola nacion. Contribuye a esto nuestro centralismo funcional y territorial, que impone al resto del pais el modelo huaso de la zona central. Por poner un ejemplo: en Isla de Pascua llegando setiembre deben vestirse de huasos y chinas y bailar la cueca POR OBLIGACION LEGAL. Eso es una falta de respeto al resto de las entidades nacionales. ?que pasaria si la capital estuviera en Temuco? ?deberiamos vestirnos de mapuche y hacer machitunes porque “la ley lo dice”?
Ya es hora de considerar a Chile como una realidad multietnica, multicultural y, ojala el dia de maniana ser un pais federal.