RECAPITULACION Y DESPEDIDA
Estimados alumnos:
Tal como he anunciado en el curso el día 8 de noviembre de 2007 en la hora de clases tendremos nuestra sesión final de recapitulación y despedida.
Esa sesión de clases es obligatoria porque corresponde al final del ciclo. Se pasara lista y también se entregaran las notas del curso y se harán algunos anuncios.
La despedida de este ciclo es también un evento especial.
Espero verlos y mientras tanto reciban mis mejores saludos.
Pablo Ruiz-Tagle

Juan Pablo Carrillo opin:
November 11, 2007 @ 11:18 pm
Profesor y Compañer@s, luego de terminar el ciclo de Derecho Constitucional, y haber leído los extractos que cito…me tomo la libertad de subir este poema que escribió Thiago de Mello, en el exilio en Chile, luego del golpe contra Joao Goulart en 1964….
LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE
Artículo 1: Queda decretado que ahora vale la verdad
que ahora vale la vida
y que de manos dadas
trabajaremos todos por la vida verdadera.
Artículo 2: Queda decretado que todos los días de la semana
los martes grises incluidos
tienen derecho a convertirse en mañanas de domingo.
Artículo 3: Queda decretado que a partir de este instante
habrá girasoles en todas las ventanas
que los girasoles tendrán derecho
a abrirse en las sombras;
y que las ventanas deben permanecer el día entero
abiertas para el verde donde crece la esperanza.
Artículo 4: Queda decretado que el hombre
nunca más necesitará
dudar del hombre.
Que el hombre confiará en el hombre
como la palma confía en el viento
como el viento confía en el aire
como el aire confía en el azul del cielo.
El hombre confiará en el hombre
como un niño confía en otro niño.
Artículo 5: Queda decretado que los hombres
están libres del yugo de la mentira.
Nunca más será preciso usar
la coraza del silencio
ni la armadura de las palabras.
El hombre se sentará
a la mesa con su mirada limpia
porque la verdad pasará a ser servida
antes de la sobremesa.
Artículo 6: Queda establecida durante 10 siglos
la práctica soñada por el profeta Isaías
y el lobo y el cordero pastarán juntos
y la comida de ambos tendrá el mismo gusto de la aurora.
Artículo 7: Por decreto irrevocable queda establecido
el reinado permanente de la justicia y la claridad
y la alegría será una bandera generosa
para siempre desplegada en el alma del pueblo.
Artículo 8: Queda decretado que el mayor dolor
siempre fue y será siempre
no poder dar amor a quien se ama
sabiendo que es el agua
la que da a la planta el milagro de la flor.
Artículo 9: Queda permitido que en el pan de cada día
tenga el hombre la señal de su sudor
pero que sobre todo tenga siempre
el caliente sabor de la ternura.
Artículo 10: Queda permitido a cualquier persona
a cualquier hora de la vida
el uso del traje blanco.
Artículo 11: Queda decretado por definición
que el hombres es un animal que ama
y que por eso es bello.
Mucho más bello que la estrella de la mañana,
Artículo 12: Se decreta que nada será obligado ni prohibido.
Todo será permitido
Sobre todo jugar con los rinocerontes
y jugar por las tardes
con una inmensa begonia en la solapa.
Sólo una cosa queda prohibida:
Amar sin amor.
Artículo 13: Queda decretado que el dinero
no podrá jamás comprar
el sol de las mañanas venideras.
Expulsado del gran baúl del miedo
el dinero se transformará en una espada fraternal
para defender el derecho de cantar
y la fiesta del día que llegó.
Artículo final: Queda prohibido el uso de la palabra libertad
la cual será suprimida de los diccionarios
y del pantano engañoso de las bocas.
A partir de este instante
la libertad será algo vivo y transparente
como un fuego o un río
o como la semilla del trigo
y su mirada será siempre
el corazón del hombre.
Rodolfo Saldivia opin:
November 16, 2007 @ 11:45 am
A pesar de que ya estamos empezando a sumergirnos en la epoca de los examenes y ya nos va quedando poco tiempo para ir reflexionando sobre los temas tratados en el semestre, no puedo dejar pasar la oportunidad para hacer notar un hecho que me causa ciertas dudas que espero se discutan.
Mirando anoche el debate democrata para las eleciones en Estados Unidos quede sorprendido por las constantes alusiones a la “seguridad nacional” de la que hacían gala los distintos candidatos. Salvo Richardson (latino por lo demás) y Dennis Kucinich todos directamente aludieron a ella en un sentido positivo. Incluso Obama llego ha hablar de “nuestros enemigos” de Iran y Siria y Edwards de “nuestros enemigos internos”. Un unico consenso fue el retiro de las tropas las que fueron alabadas por su accion militar, pero a la vez cargando de responsablidad a la administración Bush. Frente a ello me surge lciertas dudas. La primera es que si los principios democraticos y liberales no hacen cuerpo en sociedades destinadas a preservarlos ¿de qué manera se pueden manifestar en países que hacen tradición por su neopresidencialismo? ¿si el garante último es el pueblo (según godoy) cómo se protege de si mismo o en efecto de sus representantes democraticamente elegidos quienes hacen expresión de teorias no democraticas a las cuales el pueblo tacita o expresamnete acepta? en ese sentido me hace mucho sentido la idea del constitucionalismo de limitar toda forma de poder y de desconfiar de todo grupo que haga ostentación de él incluso del propio pueblo… pero en ése sentido ¿quien limita a USA? ¿ quien custodia al custodio? en el mismo debate Kucinich dijo que todos los americanos que votaron por la ley patriota y la guerra en Irak son responsables de lo que pudieran haber cometido con su decision en Irak y que era necesario un juicio politico inmediato. Sin embargo ¿ es acaso responsable el presidente por una decision consensuada con su pueblo soberano? ¿ se hace igualmente responsable suponiendo que fuera un momento constitucional y no de politica normal, en que millones de ciuadadanos renunciaran a su libertad en pos de su supuesta “seguridad nacional”?
Renato Garin opin:
November 21, 2007 @ 12:26 am
El post anterior debe ser complementado con la situación política de Pakistán. Sucede que Musharaff ha hecho entrar en un “estado de excepcion” al país, pero dicho “estado de excepción” no se ha decretado en virtud de la misma constitución. Desde ese punto de vista estamos ante una tiranía, un orden basado en la violencia. Y esto es interesante: el derecho (las normas constitucionales cuya eficacia normativa es pretendida por la academia constitucional) parecen absolutamente vulnerables ante la violencia. La violencia no resiste normativización alguna, pues es ella, en virtud de ser una excepción lo que re configura la normalidad. Eso lleva a dos consecuencias: el derecho caya cuando habla la violencia y, más importante, la política es lo único que debe contener a la violencia. Una práctica política que implique un compromiso acérrimo con la democracia y con la no-violencia asegura muchas más cosas que los tan manoseados derechos humanos.
Renato Garin opin:
November 21, 2007 @ 12:27 am
Hay un par de errores ortograficos, mis disculpas.
rodolfo saldivia opin:
November 21, 2007 @ 10:41 am
Estoy de acuerdo contigo en cierta medida pero la pregunta debería ser ¿Qué politica estamos dispuestos a aceptar y bajo qué precio para contener dicha violencia? ¿Es acaso sustentable la pura facticidad de la violencia para responder a la violencia o el mero uso de la politica con exclusión del derecho? En ese sentido creo discrepar contigo ya que creo que el derecho no tiene una linea divisoria con la politica. Por otra parte en ciertos casos puede una práctica política que implique un compromiso acérrimo con la democracia y con la no-violencia asegurar menos cosas que los derechos humanos. sólo es el caso de hacer una revisión de lo que sucede en paises de nuestra región en que la pobreza, el poco acceso a la educación y medios basicos de subsistencia puede ser tanto peor que un “orden relativo de las cosas” bajo el alero de la sumisión al orden institucional. Indudablemente “el hombre no vive de la libertad , pero sólo puede vivir en ella” como decía Churchill y creo que en ese sentido los derechos humanos tanto o más que la democracia y la no violencia tienen un papel primordial, mucho más si se comprende que conllevan principios emanados de sus reglas hacia la arena politica, y se entiende que el derecho al ser una disciplina inserta en una practica social y contexto determinado puede tener ciertas falencias que deben ser corregidas por tribunales que tengan jurisdiccion internacional cosas que no te aseguran una relativa democracia politica si es que te la entiendo en esos términos (por exclusión de la social). Bajo esa óptica no estoy tan seguro “que el derecho se haga a un lado cuando hable la violencia y sólo la politica pueda entrar a resolver conteniendo la violencia” ya que en cierta medida derecho y politica se unen, y no es posible hacer distinciones tajantes bajo que es lo que se entiende por derecho y que es lo que se entiende por politica sobre todo si la politica se sumerge y tiene remisiones constantes en los principios del derecho. Creo que como señalas la práctica politica hace mucho, pero insisto en el punto que le asignas a los derechos humanos. Veamos: Una práctica política que implique un compromiso acérrimo con la democracia y con la no-violencia no creo que asegure muchas más cosas que los derechos humanos porque precisamente creo que la democracia y la no violencia conllevan implicitamente su respeto no viendo necesidad de excluir a los derechos humanos de ambas. De tal manera que a mi jucio la democracia y la no violencia serían enunciaciones prácticas del respeto a los derechos humanos. Retomando las ideas del post anterior, si Kelsen hablaba de quien debía ser el defensor de la constitución, la pregunta es ¿Quien debería ser el defensor del constitucionalismo? Al parecer tradicionalmente no ha tenido uno, pero si en cierta medida lo tuviese tal como se proclama asimismo Estados Unidos… ¿Es acaso moneda de cambio renunciar al derecho (en particular los derechos humanos) aún por más vapuleados que supuestamente los encuentres para contener la violencia? ¿podrá ello tener algún día más legitimidad que la del pueblo del custodio constitucional? lo dudo ¿Quien se hace cargo de la responsabilidad frente a probables errores de dicha politica de contención de la violencia? ¿acaso sólo la propia politica limita sus mismas equivocaciones? lo dudo pues creo que no sería adecuado y en ello el derecho y la politica también van de la mano. En ese sentido creo un gran avance el tribunal penal internacional pues como todo en el derecho necesita de una mutua negociación que culmine en el aseguramiento de los acuerdos y de la palabra empeñada ya que precisamente bajo dicho tribunal no sólo van a entrar a tallar como señala el post anterior la politica para contener la violencia sino que también el derecho y sus principios si se quiere. Si sólo entrara a jugar la politica sin ni siquiera principios de derecho ¿ que sucede con los paises pequeños, tienen acaso esperanza? ¿acaso quedarían excluidos de la politica de los grandes Estados contenedores de la supuesta violencia? Por lo menos yo no creo que deba ser necesariamente de dicha forma por lo menos como solución parcial pues de lo contrario estaríamos condenados al consenso de los grandes Estados y eso lo encuentro equivocado. En resumen creo que es necesario limitar tanto el poder del Estado custodio por medio del derecho internacional a pesar de que esgrima razones de intervenir conteniendo la violencia como a su vez limitar la violencia no sólo con politica sino que con el debido respeto de los derechos humanos o al menos con lo que pueda extraer de ellos bajo dichas circuntancias.
Renato Garin opin:
November 24, 2007 @ 1:52 pm
El señor Saldivia y el profesor Ruiz-Tagle cometen, pareciera, el mismo error. Ambos creen en la posibilidad fáctica, y al parecer también epistémica, de “sujetar” la contingencia política al derecho. Ello lleva a dos consecuencias catastróficas para la democracia. En primer lugar el debate político es fuertemente limitado y puesto a prueba con los “derechos fundamentales” y, en segundo lugar, la política es abandonada como expresión del autogobierno. El lenguaje de los derechos no hace más que privatizar la política haciendo innecesario, a ojos ciudadanos, la participación política pues no hay nada ahí importante que decidir
El problema que el constitucionalismo liberal no ve es que es imposible aplicar un “consenso por superposición” o un “public choice” sea cual sea la estrategia elegida (Rawls o Schumpeter) a la contingencia política. Por ello, lo que se ve como “un gran avance” en tema penal internacional no es más que poesía jurídica, un estrato-cúmulo de buenas intenciones.
La democracia no se defiende en los tribunales, menos la igualdad en la educación o la salud, es la política lo que nos permite autogobernarnos como voluntad soberana mediante la creación de leyes. Confundir la ley con los “derechos” es parte del error liberal.
Rodolfo Saldivia opin:
November 24, 2007 @ 11:08 pm
Al parecer el Sr. Garin no quiere comprender que estamos de acuerdo en ciertas cosas o se resiste a creerlas no veo por qué. Comete de pasada también el mismo error que me cree imputar a menos que admita que o estuvo equivocado, o que en efecto yo lo estoy. Afirma en página 26 de su ponencia en el Tercer Congreso de Derecho y teoría constitucional “No quiero dar la impresión de que el derecho es una cuestión accesoria y solamente la politica es útil. El derecho es vital porque hace manejable la vida y limita la esfera de la contingencia politica. Si bien sabemos que todo puede llegar a ser politico tenemos cierta certeza de que un contrato celebrado por un niño de 10 años es nulo y sabemos también que hay ciertos impuestos que debemos pagar y así sucesivamente”
Respecto a ello en primer lugar me gustaría que explicara si acaso advierte contradicción en “El derecho es vital porque hace manejable la vida y limita la esfera de la contingencia politica” con su afirmación expresada “El señor Saldivia y el profesor Ruiz-Tagle cometen, pareciera, el mismo error. Ambos creen en la posibilidad fáctica, y al parecer también epistémica, de “sujetar” la contingencia política al derecho”. Creo que al parecer que si no existiese contradicción yo sería partidario del “limite” y no de la “sujección”.
En segundo lugar me gustaría que precisara qué entiende por “así sucesivamente” ¿ no son acaso ello posibilidades fácticas?
Creo que en efecto, por lo expuesto por el Sr. Garin que podemos estar de acuerdo que politica y derecho comparten mucho en común y que el derecho debe limitar la contingencia politica. En efecto, tanto “practica politica” democratica y no violenta limitada al derecho, como un tribunal penal internacional ex-post nos permiten tener buenos frutos a objeto que ambas ideas no se conviertan en como denomina “un estrato-cúmulo de buenas intenciones”. Por de pronto si no se pensara así (y no es que sea un opositor a Chávez en ciertas de sus ideas) vamos reformando la constitución, controlando poder judicial, ampliando una fachada democratica, restringiendo medios de comunicación en nombre de los derechos del pueblo soberano y tendremos Chávez como el dice vía reformas “hasta el 2021 y más allá”. Demos poder y cosechemos. El problema es que tan buena sea ésa cosecha. Puede que sea positiva y abundante, beneficiosa y provechosa o negativa, escasa, perjudicial y exigua tanto para su pueblo como para los demás pueblos. Allí está la elección soberana, pero en cualquier caso deben haber sujetos responsables juridicamente por los hechos, al menos que paguen utilitariamente por los abusos de ésa libertad. Existen bienes jurídicos que deben ser tutelados, bienes que pueden no ser bien protegidos por el sistema juridico del país infractor, errores del sistema si se quiere. Con respecto a que “la democracia no se defiende en los tribunales, menos la igualdad” creo que no se puede ser tajante al sostener dicha critica, falta por precisar mucho bajo que sistema andamos hoy por hoy. Por de pronto en un sistema neoliberal y en países con grados altos de pobreza y de carencia de recursos te concedo el punto, parcialmente. Los esfuerzos de una nueva jurisprudencia que ha hecho lo imposible por proteger y crear interpretaciones extensivas de los derechos fundamentales es necesario no soslayar. La ley es fundamental pero no lo es todo.Puedes tener leyes no aplicadas por los tribunales por más beneficiosas que sean por una interpretacion inadecuada de la ley, por fallos evidentemente intuicionistas. Por otra parte tradicionalmente los Estados han sido (y chile no es la excepción) renuentes a reconocer derechos, pero ello no implica que ello deba seguir siendo así. No se puede derivar del ser el deber ser, y precisamente ese es el juego del liberalismo. Todo puede ser mejor si se parte de los principios adecuados. Confundir el ser con el deber ser es parte del error de quienes critican el liberalismo. Por otra parte no me fío de la confianza en la voluntad soberana que con tanto ahínco sustentas. Ha quedado demostrado que la práctica politica no siempre respeta a las minorías o que en efecto encubre decisiones perversas no siempre evidentes a los ojos del pueblo soberano (la ley patriota Estadounidense y la guerra en Irak) respecto a ello ¿ quien asume la responsabilidad por el debate politico? ¿ y los perjuicios por esos desaciertos del debate politico? precisamente el pueblo soberano ¿se puede hacer juridicamente responsable al sujeto difuso pueblo? ¿sería acaso dicha responsabilidad sólo política? ¿ es ello aceptable? ¿ sólo pagan ex- gobernantes? Veo en conclusión efectos positivos y negativos en el límite al debate politico. Sea como sea, no vaya a ser caso que sólo nos quedemos con los efectos negativos expresados con vehemencia por el señor Garin. Creo que él debe asumir que su posición asume riesgos que evidentemente pueden ser perjudiciales, tanto o incluso más que los del liberalismo.
Renato Garin opin:
November 25, 2007 @ 3:53 am
Intentaré sofisticar el argumento para poder aclarar la discusión. Si entiendo bien el post anterior, obviando las referencias a mi supuesta vehemencia (del todo ausentes un sábado por la noche), la idea es la siguiente: debemos partir de principios liberales en el debate público para impedir que se cometan excesos y si estos excesos se cometen, debe haber un sistema de derechos fundamentales que cautelen los intereses de aquellos que se ven en peligro.
El argumento, por supuesto, suena convincente. De hecho es el imaginario colectivo académico de moda. La verdad es que no está de moda hablar contra los derechos fundamentales. Hacerlo implica sonar a simpatizante de los gobiernos autoritarios o miembro del pensamiento conservador más extremo.
Sin embargo, el lenguaje liberal ha provocado la erosión del sentido del autogobierno mediante dos estrategias muy marcadas. En primer lugar, el liberalismo nos invita a compartir sus principios sin que ello implique un compromiso político particular. Ello es falso, el liberalismo, en particular la versión rawlsiana, limita lo político negándolo. Lo niega porque establece como criterio de legitimidad los derechos individuales expresados como conceptos susceptibles de ser judicializados. En otras palabras, ya no serán los ciudadanos quienes decidan si la “vida” contenida en la Constitución implica o no el aborto sino que serán los miembros del TC. Suponer la normatividad de la constitución es suponer que la contingencia política es susceptible de ser sujetada por el derecho o limitada, que para lo que es el caso, es lo mismo. La segunda estrategia, más profunda y al parecer más imperceptible, es, como ha marcado Alasdayr McIntyre, que el liberalismo trae aparejada una teoría moral emotivista. El emotivismo ha hecho que el ideal de la ley como autogobierno y unificación de intereses se desarme. Ya nadie ve en la producción de la ley la posibilidad de unificar intereses sin que ello implique opresión sino que la ven como un riesgo para mis “derechos”.
Por supuesto, si creemos que la ley ya no puede tener el sentido de autogobierno que alguna vez tuvo, entonces estamos negando buena parte de la idea democrática. Y esto no es nada nuevo. Cuando colapsó la república de weimar los alemanes también creyeron que el parlamentarismo había dejado de representarlos y se había transformado en una decoración burguesa y, entonces, escucharon el canto de sirena del Fuhrer. Hoy, el canto de sirena que se escucha es otro. No hay nada nuevo bajo el sol, lo preocupante, sin embargo, es que la política se transforme en este juego administrativo y solución de problemas de la gente. Temerle a la democracia, es el comienzo de su denegación, pues es mirar la voluntad soberana como una cuestión completamente ajena a “mis” intereses. Para evitar el surgimiento de caudillos como Chavez debemos cuidar la política y no amarrarla. Los jueces respetan los derechos humanos cuando aplican la ley, hacer buenas leyes en cambio, es la labor de nosotros, los ciudadanos. De esa forma, no caeremos en el error de los alemanes y no escucharemos el nuevo canto de sirena contra la política. Esta vez, sabemos, el canto nos habla de “derechos”.
Renato Garin opin:
November 25, 2007 @ 3:57 am
Agradezco al señor Saldivia la lectura de mi ensayo y todos los generosos comentarios que he recibido de los alumnos de este curso. Quien lo desee puede escribirme a renatogarin@gmail.com y conversar de estos temas. Si a alguien le interesa acabo de terminar uno de los capitulos de mi tesis de grado que siguen el argumento de lo presentado en el congreso.
Muchas gracias por todo